jueves, 12 de enero de 2017

Estudio revela que la religión tiene el mismo efecto en el cerebro que el consumo de drogas

Parece que hay evidencia de que las experiencias religiosas y espirituales activan los circuitos de recompensa de nuestro cerebro, de similar manera que el amor, el sexo, las drogas, la música y el juego.

Científicos de la Universidad de Utah utilizaron imágenes de resonancia magnética para monitorear la actividad cerebral de 19 mormones devotos, mientras realizaban una variedad de tareas desde descansar, hasta orar o leer textos religiosos.

Relacionando al cerebro con la religión
Para la investigación eligieron específicamente a jóvenes mormones, siete mujeres y 12 hombres, que han llevado a cabo uno o dos años de trabajo misionero.

Se les mostró una variedad de contenido con el objetivo de sentir el espíritu, un aspecto que refiere al sentimiento de paz y cercanía con Dios en sí mismo y en los demás.
Al estudiar las imágenes cerebrales, los científicos notaron que ciertas regiones del cerebro se iluminaban constantemente cuando los participantes reportaron pensamientos espirituales.

La región cerebral iluminada, es la misma que en previos estudios mostró iluminarse al consumir drogas recreacionales, escuchar música o experimentar sentimientos de amor.

Se trata del núcleo accumbens, conocido como el centro de recompensa del cerebro, que controla la adicción y juega un papel en la liberación de la dopamina (una sustancia química que controla el estado de ánimo de una persona).
Frente a la experiencia, los participantes reportaron una respuesta similar a un servicio intenso de adoración, incluyendo sentimientos de paz y sensaciones físicas de calor. Los investigadores incluso observaron que muchos estaban en lágrimas al finalizar el estudio.

Para investigar aún más, se le pidió a los participantes que presionaran un botón cuando se sentían un pico de sentimiento espiritual, y los escáneres cerebrales mostraron que la actividad neurológica máxima se produjo aproximadamente 1 a 3 segundos antes de presionar el botón.
En ese mismo momento, sus ritmos cardíacos también se aceleraron y su respiración se profundizó.

Además del núcleo accumbens, otra región que se iluminó fue la corteza prefrontal medial, una región asociada con tareas que implican valoración, juicio y razonamiento moral, así como partes del cerebro involucradas en atención enfocada.

Pionero en el campo
Si bien se trata de un estudio pequeño, es uno de los primeros estudios en analizar la neurociencia de prácticas espirituales occidentales. Y para el futuro, los investigadores esperan poder descubrir más acerca de cómo la religión afecta el cerebro humano.

La religión sin duda atrae a miles de personas y es interesante ver cómo responde nuestro cerebro o qué genera esa atracción y compromiso con la religión.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada